martes, 13 de octubre de 2009

NAVACHICA


En fin, nunca había escrito directamente en el blog, ni en ningún otro sitio, pero en esta ocasión, más fuerte que cualquier contraseña de acceso, más fuerte que tener o no manos, está la inmortalización de esta gran aventura. Mi trabajo me ha costado finalmente la odisea montañera, y hasta el resto de mi cuerpo a veces ha dudado, en especial la cabeza, pero yo, desde mi posición ligeramente más fría que el resto, nunca desistí en mi empeño, hasta que por fin lo hemos conseguido.

Y es que es complicado ser quien soy y llevar la vida que llevo, imaginad escribir esto sin manos, pero ni en eso conozco fronteras... y ya sabéis lo mucho que mi señor me exige, y no precísamente en la montaña, donde aparte de valentía, no aporto mucho...no quiero hablar más...

En fin, olé yo y el resto de mi cuerpo. El Navachica, se rindió a nuestros pies.


Firmado, los cojones de Nacho.


5 comentarios:

Nuria dijo...

jajaja.. he dicho!

nacho dijo...

Illo, Iván, qué bueno y que callado lo tenías ayer, mamón!!

José María en los EE. UU. dijo...

juas juas..frío frío

nacho dijo...

Joselillo, coño!! Debí haberlo imaginado pero con tanto estrés ni me paré a pensarlo, jaja. Siempre tan sutil y ocurrente, eres un crack en el destierro...

Nuria dijo...

jajajaja...genial!

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